El 6 de febrero de 1937 comenzó en Málaga el éxodo de civiles que huyeron hacia Almería ante la inminente entrada de las tropas sublevadas a la provincia malagueña. En la huida, miles de personas fueron bombardeadas por mar, tierra y aire por las tropas y embarcaciones franquistas y la aviación nazi y fascista, las cuales dejaron en torno a las 5.000 víctimas civiles y que provocó que huyeran, según los últimos estudios hechos por historiadores, unas 300.000 personas.

Militantes de IU, Podemos y la Asociación La Desbandá han adecentado el entorno de la placa en recuerdo de las víctimas de La Desbandá y el franquismo y han realizado, guardando todas las medidas de seguridad pertinentes, un sencillo homenaje a las personas que sufrieron la barbarie fascista.